Historia épica de la ciencia ficción (Parte II): la era de los magazines y el nacimiento del fandom (1926-1960).



A pesar de que a mitad de la segunda década del siglo XX ya habían aparecido varias obras de ciencia ficción en formatos tan diversos como el cómic, la novela, el cine y la radio, la cuna por excelencia del género en sus inicios fueron sin duda los magazines especializados que vieron la luz entre 1926 y 1960. Revistas como Amazing Stories y Astounding Science Fiction jugaron un papel crucial a la hora de crear una tradición y un discurso diferenciados de los demás géneros literarios, y lograr que la ciencia ficción fuera de alguna manera consciente de sí misma. Si hoy en día existe un espacio propio para que autores y artistas trabajen la narrativa cifi con el apoyo de una comunidad de lectores activa y fiel es en gran parte gracias a las bases que se sentaron en las páginas de los magazines.

La primera de estas publicaciones fue la fundada por Hugo Gernsback, Amazing Stories. Anteriormente, en el siglo XIX y principios del XX, varias revistas literarias habían publicado relatos de ciencia ficción —o de temáticas precursoras de esta— tanto en los Estados Unidos como en Gran Bretaña, Suecia y Alemania. A su vez, autores como Edgar Rice Burroughs habían visto ya su obra publicada en las denominadas revistas pulp. Pero Amazing fue la primera en dedicarse exclusivamente a relatos de aventuras espaciales o con tramas construidas alrededor de algún elemento científico o tecnológico. A Gernsback se le atribuye la acuñación del termino science fiction —o scientifiction, como la llamó originalmente. En esa línea editorial, Gernsback recuperó relatos de Jules Verne, H. G. Wells y Burroughs entre otros, pero no tardó en lanzar a autores nuevos. La línea editorial de Amazing se basaba en el romance científico, un género narrativo del que Verne y Wells eran sus más claros exponentes. Gernsback ambicionaba que su revista asimismo divulgara conocimiento científico en una forma disfrutable por el lector medio, más lúdica que didáctica, pero siempre arraigada en el realismo —no en vano la divulgación científica ha estado ligada al género a lo largo de su historia, desde el mismo H. G. Wells, quien colaboró en publicaciones científicas, hasta científicos que, como Carl Sagan, han tratado de hacer la ciencia accesible al gran público a través de la ficción. Para conseguirlo, Gernsback animaba a sus autores a emplear arquetipos de otros géneros populares como el relato de aventuras, generalmente ambientado en un planeta exótico, o la narrativa de misterio elaborada en torno a un problema científico que requería ser solucionado. Otra de las fuentes de materia prima literaria fue el Western americano clásico, que dio lugar a uno de los subgéneros de la ciencia ficción más populares; el space opera. Doc Smith fue uno de sus precursores, con su serie de relatos protagonizados por Skylark y Lensmen. Sus tramas solían involucrar a un héroe arquetípico luchando contra una banda de forajidos —piratas espaciales— con la ayuda de algún nativo —alienígena— y salvando a la damisela en peligro de rigor. A pesar de la tosquedad de sus historias y personajes, algunas de las técnicas empleadas por Smith todavía siguen vigentes en la ciencia ficción contemporánea.



La popularidad de Amazing Stories estimuló la creación de otras revistas dedicadas a la ciencia ficción. Entre todas ellas la más relevante seguramente fuera Astounding Stories —más tarde llamada Astounding Science Fcition and Facts, fundada en 1931. Con la llegada a la dirección de la revista en 1937 de John W. Campbell, la Edad de oro de la ciencia ficción se forjó en sus páginas, ya que fue en ella donde muchos de los grandes nombres del género empezaron a despuntar. Campbell se convertiría en una de las figuras más influyentes en la historia de la ciencia ficción, defendiendo una prosa sin aspavientos y censurando los que él consideraba ‘misticismo’. Al mismo tiempo, sus autores debían ser estrictos sobre la plausibilidad de la ciencia y la tecnología descritas en sus relatos, anteponiendo incluso esta a la caracterización de los personajes. Uno de los mayores méritos de Campbell, a su vez deudor de una fórmula original ideada por Gernback, fue la inclusión de una sección en la que se publicaba cartas de los lectores. Las discusiones llevadas a cabo en ella fueron el primer intento de crear un cuerpo crítico dedicado al estudio y análisis del género mismo —no muy diferente de lo que sucede hoy en día con los blogs. Algunos de los fans que escribían a la revista acabaron siendo autores publicados por la misma, tales como John Wyndham e Isaac Asimov. A través de este intercambio también se produjo algo no muy frecuente en otros campos de la literatura. Los mismos autores participaban de ese diálogo con los lectores y hasta organizaban reuniones con ellos, dando lugar a los primeros clubs de fans y asociaciones, creando la figura de un lector especializado que no era un mero consumidor pasivo, sino un participante en el proceso de creación. En esa misma época otro de los subgéneros más característicos de la ciencia ficción empezó a desarrollarse, la novela distópica. Ninguneada en un primer momento por la crítica establecida precisamente por su contenido cifi, obras como Brave New World (1932) de Aldous Huxley acabarían ayudando a acercar la ciencia ficción a la literatura considerada más ‘seria’, al tiempo que influenciarían al género en sus retratos de las sociedades futuras.

En la década de los 40, y bajo la supervisión de Campbell, algunos autores empezaron a emplear métodos científicos e introducir las innovaciones tecnológicas no solo como meros elementos exóticos en la trama, sino también como un medio para tratar temáticas más serias como la moralidad de la sociedad y el individuo. A raíz de ello, muchas de las obras que conformaron la Edad de oro del género y que acabaron por convertirse en referentes fueron publicadas primero en Astounding. Fundation (1942-47), de Isaac Asimov, y Dune (1963-64), de Frank Herbert, son solo dos ejemplos. Al mismo tiempo que Campbell perfeccionaba el género más allá de los principios postulados por Gernsback, otro grupo de autores empezaron a experimentar con la faceta literaria de la ciencia ficción al margen de los magazines mayoritarios, menos interesados en explorar las posibilidades de la técnica narrativa. Ray Bradbury y Cordwainer Smith encontraron acomodo en publicaciones menores mientras daban forma a una voz más personal, hasta que en la década de los 50 este tipo de narrativa pasó a un primer plano con la aparición de revistas como Galaxy Science Fiction, fundada por Harold L. Gold, y el creciente interés de las editoriales por publicar novelas de cifi. En las páginas de Galaxy, y de la mano de Gold y también Frederik Pohl, nacieron novelas como Demolished Man (1953), de Alfred BesterFarenheit 451 (1953), de Ray Bradbury —cuyo origen se encuentra en el relato ‘The Fireman’— y More Than Human (1953), de Theodore Sturgeon. Otros autores como Philip K. DickKurt Vonnegut Cordwainer Smith también publicaron relatos en ella sin poner tanto énfasis en la plausibilidad científica y aproximándose más a la literatura popular. 


A finales de los 50, la ciencia ficción publicada en magazines rivalizaba ya con géneros literarios más tradicionales y, con la llegada de la década de los 60, el género eclosionó y abandonó el confinamiento de las publicaciones periódicas, asentándose definitivamente como categoría reconocible en las librerías. Los magazines que lograron sobrevivir lo hicieron ya convertidos en publicaciones mensuales más similares a las antologías de relatos que a los magazines pulp originales.

Bibliografía:
-Bleiler, Everett F. Science-Fiction: The Early Years. Kent, OH: Kent State University Press, 1990.
-Clute, John and Nicholls, Peter, eds. The Encyclopedia of Science Fiction. London: Orbit, 1993.
-Del Rey, Lester. The World of Science Fiction: The History of a Subculture. New York: Del Rey, 1977.

-James, Edward and Mendlesohn, Farah, eds. The Cambridge Companion to Science Fiction. Cambridge: Cambridge University Press, 2003.

1 comentario:

  1. Hola, te he nominado a hacer un Liebster Award, la información en http://elsentirenloslibros.blogspot.com/2016/01/liebster-award.html

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