Elogio a Akira Kurosawa (Parte III): Ran (1985): La desgracia del rey Lear y la venganza de Lady Kaede.


Lo que hace que la lectura que realiza Akira Kurosawa de las obras de William Shakespeare sea tan interesante es el hecho de que no sólo tuvo que adaptar la obra del bardo al lenguaje cinematográfico, sino también traducir los temas en los textos de origen a un contexto japonés. Kurosawa los adaptó desde dentro del sincretismo de la cultura japonesa, hábilmente explotada para cristalizar su percepción de algunos arquetipos de personajes, lo que demuestra las cualidades universales de la narrativa.

Ran (1985) se modela libremente en base a El rey Lear (1606) de Shakespeare, y fue inspirada por las investigaciones de Kurosawa sobre la historia del Japón feudal. En su acercamiento a la obra, Kurosawa adopta conscientemente las convenciones teatrales del teatro Kabuki, que proporcionan no sólo un marco estructural para la trama sino también un modelo estilístico. A diferencia de teatro Noh, que es solemne y ritual, el Kabuki está diseñado para entretener a una audiencia con efectos dramáticos y tratar temas como la lealtad, el amor, el honor, la venganza y el suicidio. Las normas que trabajan en la base de Kabuki se utilizan en Ran no solo a nivel visual, sino también en términos de construcción de personajes, utilizando la simbología tomada del teatro.

El principal ejemplo de esta traducción de El rey Lear a los principios del teatro Kabuki es el uso de Lady Kaede dentro de la trama y la forma en que es retratada en la pantalla. Cuando Hidetora / Rey Lear decide dividir su reino entre sus tres hijos, Saburo, el más joven, critica la lógica del plan de su padre. Hidetora alcanzó el poder mediante la violencia y la traición, pero inocentemente espera que sus hijos le sean leales, así que malinterpreta los comentarios de Saburo como una amenaza y cuando su siervo Tango defiende a Saburo, Hidetora los destierra a ambos. Aquí encontramos la primera variación de la obra de Shakespeare. El rey Lear trata sobre el sufrimiento inmerecido y el propio Lear es, en el peor de los casos, una víctima de su propia ingenuidad. Sin embargo sabemos desde el principio que Hidetora fue un cruel guerrero durante la mayor parte de su vida, un hombre que asesinó sin piedad a hombres, mujeres y niños para alcanzar sus metas. A través de la película será castigado por sus actos pasados.

Este punto de partida establece la oportunidad para Lady Kaede de planear la caída del clan del Ichimonji mediante la manipulación de los hijos de Hidetora. Ella es quien utiliza a Taro, su marido y el hijo mayor de Hidetora, para tomar el control directo del clan Ichimonji, y orquesta una pelea entre Taro y su padre. Más tarde, tras la muerte de Taro, Kaede seduce a Jiro, el segundo hijo, para proteger su estatus dentro del clan. Es entonces cuando ella le da malos consejos para que emprenda campañas contra los caudillos rivales, en una batalla que significará el fin del clan. Se trasluce a través de la película que Lady Kaede está cumpliendo su propia venganza. Su familia fue masacrada por Hidetora y se vio obligada a casarse con Taro. Hasta cierto punto, Lady Kaede encarna el castigo de Hidetora por su pasado sangriento. Podría identificarse a Lady Kaede como un personaje similar al de Edmond en la obra original de Shakespeare, o incluso como una mezcla entre Regan y Goneril, aunque pronto se desarrolla para convertirse en una versión sexualizada de Lady Macbeth.

A pesar del reducido papel de una mujer en el Japón feudal, Kaede se eleva como un personaje que puede tener sus propios códigos de honor, inspirados por el Bushido. Mientras los hijos de Hidetora se descubren como hombres carentes de respeto hacia su padre en cuanto este se aleja del trono, la lealtad de Kaede hacia su familia queda demostrada a lo largo de la película, ya que renuncia a cumplir el papel de esposa obediente para cumplir el deber de vengar a su familia. Sin embargo, para subvertir los discursos patriarcales dominantes, debe convertirse en una criatura malvada, al igual que Goneril y Regan en la obra de Shakespeare. Lady Kaede es un ejemplo más de la tradición de mujeres demonizadas en la cultura. Una de las escenas más importantes de la película es cuando seduce a Jiro para que se case con ella. Kaede lo manipula utilizando la violencia y el deseo sexual. En un momento de la escena, ella pone un cuchillo en la garganta de Jiro y corta lo suficiente para que deje caer un hilo de sangre, amenazando con matarlo. Pero, de repente, ella cambia completamente su actitud, deponiendo el cuchillo y lamiendo la sangre de Jiro. El poder sexualizado de Kaede en la escena toma prestado directamente el imaginario de Kabuki, convirtiéndose en un mal tentador que finalmente traerá la desgracia a los hombres. El uso de Kaede del sexo sugiere un vínculo claro con la figura cinematográfica de la mujer fatal, pero también está conectado el simbolismo animal del Kabuki.

El mejor ejemplo de este uso del simbolismo kabuki es cuando Kaede pide a Jiro que mate a su esposa, Sue, con el fin de tomar su lugar. Jiro ordena a uno de sus hombres que mate a Sue. Sin embargo, cuando el hombre regresa con lo que se supone que es la cabeza de Sue, Kaede quita las telas que la envuelven sólo para descubrir una cabeza de zorro tallada en piedra. En la tradición japonesa el zorro simboliza un espíritu maligno que puede adoptar apariencia humana. Lo que Kurosawa hace aquí es utilizar el simbolismo del kabuki para explicar actos de Kaede. Por otra parte, el retrato de Kaede como un espíritu maligno se ve reforzada por el uso del diseño de vestuario en relación a la imagen de la serpiente. Mientras que el demonio zorro se disfraza como un ser humano, la serpiente en el kabuki se emplea para visualizar la corrupción de una mujer. Kurosawa utiliza el simbolismo de la serpiente en el kimono de Kaede, que cambia gradualmente de un motivo blanco a un aspecto similar a la piel de una serpiente. Después de que su venganza se haya consumado, y antes de ser ejecutada por los hombres de Hidetora, podemos ver bien el kimono de Kaede abierto para exponer todo su cuerpo como si tuviera la forma de una serpiente, lo que indica la finalización de su transformación.


Titulo original: Ran (乱). Dirigida por: Akira Kurosawa. Producida por: Serge Silberman y Masato Hara. Guion de: Akira Kurosawa, Hideo Oguni y Masato Ide. Reparto: Tatsuya Nakadai (Hidetora), Masayuki Yui (Tango), Jinpachi Nezu (Jiro), Daisuke Ryu (Saburo), Akira Terao (Taro), Mieko Harada (Lady Kaede) y Hisashi Igawa (Kurogane). Música compuesta por: Toru Takemitsu. Fotografía: Takao Saito, Masaharu Ueda y Asakazu Nakai. Edición: Akira Kurosawa. Productora: Herald Ace, Nippon Herald Films y Greenwich Film Productions. Fecha de estreno: 31 de mayo de 1985. País: Japón.

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