Los otros: la cara B de los autores clásicos de la ciencia ficción.

Esta mañana, mientras compraba unas napolitanas de chocolate en la panadería para desayunar, se me ha ocurrido preguntarle al chico que me estaba atendiendo si sabía quién era Isaac Asimov. El chico —joven, de unos veintipocos—, me ha respondido con toda la naturalidad del mundo que sí, que por supuesto que sabía quién era. ''Asimov es el nuevo lateral izquierdo que ha fichado el Betis'', me ha dicho. No me he atrevido a llevarle la cotraria. Al fin y al cabo, si Yoda juega en el Getafe, ¿por qué no puede Asimov fichar por el Betis? 


El caso es que Isaac Asimov probablemente sea el autor más conocido y más citado dentro de la ciencia ficción, y con todo merecimiento. No solo fue un autor prolífico, tanto en el campo de la novela como en el del relato, sino que su variada obra ayudó a sentar las bases del género, junto a otros autores de la ‘Edad de oro de la ciencia ficción’ como Arthur C. Clarke, Alfred Bester, Ray Bradbury, Clifford Simak, Robert A. Henlein y Frederik Pohl. Sus obras han tenido la gran virtud de ser respetadas por la crítica —unos con mayor aceptación que otros—, llegar a un público mayoritario a lo largo de varias décadas y permanecer en imprenta hasta el día de hoy. Sus nombres conforman el canon del género al que tanto fans como críticos recurren a la hora de hablar sobre el género en sí.

Lejos de mi intención negarles a estos autores el reconocimiento que merecen, pero con la perspectiva privilegiada que otorga el tiempo cabe preguntarse si el ensalzamiento recibido por determinados autores no significa inevitablemente que otros se hayan quedado en el olvido. Para cualquier lector, hasta para el fan más dedicado, resulta difícil abarcar toda la producción de un género literario, incluso de uno relativamente joven como la ciencia ficción. Algunas obras dejan de ser editadas y sobreviven solo en el recuerdo de unos pocos lectores. La pregunta que os planteo es; ¿hay algún autor de ciencia ficción que merezca ser recuperado del olvido por los lectores modernos? Los cuatro nombres que siguen a continuación son mi respuesta totalmente parcial, limitada e interesada a esa pregunta. Sus obras cayeron en mis manos por puro azar. Tal vez os resulten familiares, tal vez no. Si ya los conocéis, os animo a recomendar a aquel autor que a vosotros os marcó y que creéis que merecería ser reconocido a través de los comentarios o de vuestras propias redes sociales — ¿ #losotrosclásicosdelacf ? —, y si no los conocéis dadles un tiento, estoy seguro de que no os decepcionaran.


Poul William Anderson (25 de noviembre de 1926 – 31 de Julio de 2001).


Como muchos otros clásicos de la Edad de oro, Anderson publicó sus primeros textos bajo la tutela de John W. Campbell en el magazine Astounding Science Fiction, antes incluso de graduarse con honores de sus estudios de física. Ganador de siete premios Hugo y tres Nebula, su bibliografía es descomunal, desde sus primeras obras publicadas a finales de los años cuarenta, hasta varias colecciones de relatos que se han ido publicando en los últimos años, más de una década después de su muerte. Yo os puedo recomendar Tau Zero (1970), seguramente su obra más popular. Se trata de una novela de ciencia ficción dura, en la que la tecnología es el eje de la trama. En ella Anderson nos cuenta el viaje de una nave y su tripulación, hasta una estrella lejana, combinando la prosa con pasajes sobre los detalles del funcionamiento de la nave y las leyes físicas a las que está sujeto el viaje a través del cosmos. También os recomiendo, si sois muy fans del hardcore, su texto ‘How to Build a Planet’.


A. E. van Vogt (26 de abril de 1912 - 26 de enero de 2000).


Otro autor que se inició en la Astounding Science Fiction con Campbell. Su obra puede que sea menos innovadora que la de otros autores, ni tenga una prosa rica ni llena de razonamientos científicos, pero sus textos resultan atractivos para el lector y han influenciado a obras como el film Alien (Ridley Scott, 1979) y a autores posteriores como Philip K. Dick. Su fuerte es la atención con la que desarrolla sus personajes, uno de los puntos débiles de muchos autores de la época. En muchas novelas de ciencia ficción los personajes son una mera excusa para explorar un problema científico, en cambio van Vogt fue capaz de crear personajes tridimensionales, cuyas reacciones se sienten reales. La única obra que he leído suya es El mundo de los No-A (1945), precisamente porque Dick la menciona como una obra que le empujó a escribir cf. Se trata de una novela en la que la humanidad vive gobernada por una élite intelectualmente superior. Su trama gira más en torno a la intriga que a la ciencia ficción dura, pero es una lectura realmente muy entretenida.


James E. Gunn (Julio de 1923 - ...)


No, no es ese James Gunn. James Edwin Gunn tal vez sea uno de los autores de cf que más material crítico sobre el género haya escrito desde el entorno académico, como Alternate Worlds: The Illustrated History of Science Fiction y The New Encyclopedia of Science Fiction. Como autor de ficción también ha tenido una carrera notable, con más de un centenar de relatos publicados en varias revistas y antologías, y una treintena de novelas escritas y antologías coordinadas. Su trabajo es bastante más oscuro que el de sus coetáneos, menos optimista. Conocí su obra a través de los textos académicos sobre cf que ha publicado y a los que debo mucha de la bilbiografía que empleé durante la carrera y el máster cada vez que escribía algún trabajo relacionado con el género. Su novela más notable y la que os recomiendo es The Listeners (1972). La novela, que consiste en una narrativa no lineal, trata sobre la búsqueda de vida inteligente a través del programa SETI y tiene muchos puntos en común con el argumento de la película Contact (Robert Zemeckis, 1997), a su vez basada en la novela homónima de Carl Sagan publicada en 1985. El mismo Sagan reconoció la influencia de The Listeners a la hora de escribirla, así que si no la leéis porque os lo digo yo, hacedlo por Carl Sagan.


Olaf Stapledon (10 de mayo de 1886 – 6 de septiembre de 1950)


Pequeña confesión llegados a este punto. La razón de escribir esta entrada es para poder hablaros de este señor. Olaf Stapledon es, a mi modesto juicio de persona con opinión y poca idea de lo que habla, uno de los tres mejores autores de cf que han existido jamás. Su bibliografía es con toda seguridad la menos prolífica de los autores canónicos del género, y aun así consta de dos joyas de la literatura  así, en general— ; Last and First Men: A Story of the Near and Far Future (1930) y El hacedor de estrellas (1937). Stapledon es el padre espiritual de Asimov, Clarke, Lem, Aldiss y muchos otros autores posteriores a él. Filósofo de formación, solía tratar en su obra el desarrollo intelectual de la humanidad como especie. El hacedor de estrellas, cuyo prólogo en su edición de 1965 está firmado por Jorge Luis Borges, es una amplia historia del universo en su conjunto y la búsqueda de las especies inteligentes que la habitan de su creador. Es una obra de ideas, sin mucho desarrollo de personajes o una trama en el sentido tradicional, y la ciencia que contiene está desfasada, pero aun así sin ella no sería posible entender el desarrollo de la ciencia ficción como tal durante los años 40 y 50.

¿Qué me decís? ¿Conocíais ya alguno o a todos? ¿Cuál o parece más relevante? ¿Algún autor más a rescatar del olvido?



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