Elogio a Akira Kurosawa (Parte II): Trono de sangre (1957): Lady Macbeth Vs Lady Asaji


Resultado de imagen de lady asajiEl cineasta japonés Akira Kurosawa y el dramaturgo isabelino William Shakespeare están tan distantes en el tiempo y el espacio como dos personas pueden estar. Son el producto de dos culturas diferentes, separados por tres siglos el uno del otro, y vivieron en dos continentes diferentes. Sin embargo, a ambos artistas les une su talento a la hora de retratar la esencia y la historia de sus respectivas sociedades, ya sea en el escenario o en la gran pantalla. El film Trono de Sangre (1957), de Kurosawa, y la obra teatral Macbeth (1623), de Shakespeare, demuestran que algunos temas, como la ambición y la venganza, son globales y analizables dentro de cualquier cultura en el mundo. En su crónica de la época feudal japonesa, Kurosawa encontró los dispositivos que necesitaba para estructurar su relectura de las tragedias de Shakespeare. La adaptación transcultural que Kurosawa realizó sobre los temas tratados en la obra de Shakespeare resulta clara a través de los principales personajes femeninos de ambas obras; Lady Asaji en Trono de Sangre y Lady Macbeth en Macbeth.

William Shakespeare retrató en muchas de sus obras la situación de la mujer bajo la influencia de los discursos patriarcales de su tiempo y creó personajes femeninos que, de una u otra manera, los transgredían. No obstante, algunas de las mujeres creadas por Shakespeare son problemáticas en términos de cómo logran el control sobre su propia persona narrativa, e incluso influyen en los personajes que las rodean de una forma negativa. En este sentido, uno de los personajes femeninos creados por Shakespeare más interesantes es Lady Macbeth, una figura de ambición y maldad pura, que encarna el arquetipo de la femme fatal, incluso a pesar de que fuera escrita siglos antes de que el término fuese acuñado. 

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En Macbeth, a Lady Macbeth se le da una posición marginal, ni siquiera tiene un nombre propio, se la conoce meramente por el de su marido, y su interacción con los demás personajes se limitan a su marido y sus siervos. Sin embargo, a pesar de vivir en esa periferia, se las arregla para tener una gran influencia en la narrativa y en todo el mundo su alrededor, no por acción directa, sino a través de las acciones llevadas a cabo por otros. En la obra de Shakespeare, su deseo de convertirse en reina la hace engañar a su marido para matar al rey. A pesar de que Shakespeare parece apreciar su capacidad para manipular a los hombres, su ambición la acaba conduciendo inexorablemente a la locura y a la muerte.

Resultado de imagen de throne of bloodEn Trono de Sangre, Akira Kurosawa toma prestado del Macbeth de Shakespeare la trama y algunos arquetipos de personajes y los traslada al Japón del siglo XV. En la película, en lugar de tener a una mujer capaz de verbalizar la manipulación sobre su marido a través del diálogo, como hace Lady Macbeth, Kurosawa convierte a Lady Asaji (interpretada por Isuzu Yamada) en un personaje silencioso que consuma su deseo de poder dentro del orden feudal japonés. Al igual que Lady Macbeth, ella es el único personaje que parece ser consciente de la naturaleza del deseo humano. En ambas tramas, en cuanto conocen la profecía revelada a sus maridos, las dos mujeres deciden hacer todo lo necesario para lograr sus objetivos. A pesar de lo similar de sus ambiciones, es interesante ver cómo se las arreglan para convencer a sus maridos a seguir el camino de la violencia de manera diferente. Lady Macbeth no discute o emplea la simple persuasión, es directa en su discurso y declara abiertamente a Macbeth que deben matar a Duncan y hacer lo que sea necesario para apoderarse del trono. Este escenario sería inconcebible en el Japón feudal, donde las mujeres no tenían acceso a la esfera política de la sociedad, y donde se esperaba que fueran siempre sumisas, incluso más que las mujeres occidentales de la Inglaterra isabelina. Lady Asaji nunca podría manipular a Washizu (Toshiro Mifune) través de las palabras, pero Kurosawa permite que lo haga usando gestos y acciones tomados de la tradición del teatro japonés Noh, con el fin de otorgarle ese poder. 

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Lady Asaji es presentada en la película con un largo plano fijo que la define desde el principio como un personaje muy tranquilo y aislado. Mediante el uso de la estética del teatro Noh, Kurosawa visualiza su esencia natural y reemplaza el famoso soliloquio ‘castrador’ de Lady Macbeth por elementos visuales, como los movimientos de restricción y el rostro de Lady Asaji, mostrado como una máscara inexpresiva. En el teatro Noh, los actores deben controlar sus movimientos, de modo que los gestos se vuelven más abstractos y simbólicos, dando a los actores un aspecto no terrenal. Durante esta escena, la cámara enfoca Washizu, manteniendo a Lady Asaji fuera de plano, destacando su supuesta sumisión a los hombres. Además, cuando los dos aparecen en la pantalla, Asaji nunca mira directamente a su marido, evitando el contacto visual de manera premeditada. Esto es un gran contraste con el papel activo de Lady Macbeth en la escena de ‘tentación’. Cuando Washizu dice que está satisfecho con su lugar en el castillo del norte, ella lo interrumpe con una suavidad amenazante, se limita a decir que tal cosa no sucederá, y cuando Washizu no parece dispuesto a actuar para hacer cumplir la profecía de convertirse en señor, ella afirma con desapasionada voz que el mismo señor al que él sirve llegó a su posición tras matar a su predecesor. En esta escena ella personifica una idea muy concreta; como el comportamiento humano está conformado por la sociedad en la que uno vive. Al final Asaji ofrece solo dos opciones a Washizu: matar o morir. Washizu decide matar a su señor, acto que culminará en más asesinatos. 

Resultado de imagen de throne of bloodLa adición más importante de Kurosawa respecto a la trama original de Shakespeare es el embarazo de Lady Asaji. Es una revelación angustiante para Washizu y le obliga a seguir matando debido a la perspectiva de tener un heredero. La película nunca establece claramente si el embarazo es real o no, pero este embarazo también justifica la locura de Lady Asaji al final de la película, ya que la pérdida del (supuesto) hijo es la única razón para explicar su cambio dramático desde la serenidad y la poderosa fuerza de voluntad a la locura y la debilidad. 

Resultado de imagen de lady asajiLa traducción de la temática Shakesperiana en un marco budista se refuerza en las elecciones estéticas de Kurosawa, especialmente su decisión de recurrir a las tradiciones de artes influenciados por los principios budistas. El teatro Noh es una mezcla singular de tranquilidad y agitación, una composición de gestos y tonos contrastantes, como podemos ver en Lady Asaji. Cuando un actor se mueve de una manera poderosa, este debe acompañar el gesto moviendo la parte inferior del cuerpo en silencio. Kurosawa amplió esta idea en el desarrollo de los personajes. A través de la primera mitad de la película, Asaji es una mujer muy amarga y cruel, casi irreal. Su cara es muy pálida y aparentemente se mueve sin moverse, como si estuviera flotando. Esto es muy significativo cuando se trata de ilustrar su poder sobre Washizu. A lo largo de la película su apariencia recuerda a la de un espíritu cuyo propósito es atormentar Washizu. 

Resultado de imagen de lady asajiEn Macbeth, Lady Macbeth parece compartir la ambición de su marido y su voluntad de poder, que es viable dado que el Macbeth de Shakespeare es un traidor y un asesino, uno de los personajes más oscuros jamás creados por el autor. Por el contrario, Washizu es un samurái. Los guerreros japoneses ponen sus vidas al servicio del Bushido, un firme sentido de la lealtad y el honor de sacrificar la propia vida por una causa digna. El código del Bushido funciona como una especie de código de caballería, pero el compromiso de los samuráis respecto al Bushido es más fuerte y el castigo por romper alguna de sus normas es la muerte. Por lo tanto, que un guerrero traicionara a su señor como hace Macbeth sería inconcebible según los estándares japoneses. Es por eso que Kurosawa tiene que transformar a Lady Asaji en un personaje extremista, ya que Washizu por él mismo nunca podría traicionar a su señor. 

Así, aunque Lady Asaji y Lady Macbeth muestran muchas similitudes, en última instancia tienen diferentes roles. Tal como Shakespeare hizo en su día, Kurosawa le concede a Lady Asaji una gran influencia sobre la narración y poder sobre su marido, pero llegado el momento de justificar este poder debe envolver al personaje en la estética del teatro tradicional japonés para hacerla cercana y comprensible para el público. Y a pesar de ello, si nos limitáramos solo a entender al personaje a través de la película, sin tener en cuenta la fuente de la que proviene, nos perderíamos las muchas capas y la complejidad de la adaptación que Kurosawa realizó de la obra de Shakespeare.

Título original: 蜘蛛巣城 Kumonosu-jō. Dirigida por: Akira Kurosawa. Producida por: Sōjirō Motoki y Akira Kurosawa. Guion de: Shinobu Hashimoto, Ryûzô Kikushima, Akira Kurosawa y Hideo Oguni basado en Macbeth de William Shakespeare. Reparto: Toshiro Mifune, Isuzu Yamada y Takashi Shimura. Música compuesta por: Masaru Sato. Fotografía: Asakazu Nakai. Edición: Akira Kurosawa. Productora: Toho Studios. Fecha de estreno: 15 de enero 1957 (Japón). País: Japón.

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