TOP 5 Videojuegos de ciencia ficción

Dentro de la depresión en la que vive sumida la industria del entretenimiento en España se pueden encontrar también motivos para la esperanza. Uno de ellos es sin duda el mundo de los videojuegos. No solo facturan ya más el doble que las taquillas de los cines de todo el mundo,  sino que además, desde principios de este siglo, el aspecto narrativo que acompaña la experiencia gamer se ha ido sofisticando hasta el punto de que sus tramas están ya a la altura de muchas novelas. En este sentido, pocos géneros narrativos se prestan mejor a la experiencia interactiva que la ciencia ficción. Los dos mundos, el cifi y el de los videojuegos, son puertas de escape para evadirnos de la realidad más inmediata.

Así que he decidido elaborar mi TOP 5 de los mejores videojuegos de ciencia ficción a los que he tenido la oportunidad de jugar. Como siempre, esto se trata de un ejercicio puramente parcial y subjetivo, os animo a compartir aquellos videojuegos que os han hecho pasar horas y horas de entretenimiento matando alienígenas, robots malvados o conquistando el universo.


Dead Space (2008, Visceral Games)


El terror en el espacio ha dado algunas de las mejores historias dentro de ambos géneros, sin ir más lejos Alien (1979, Ridley Scott) sigue siendo a día de hoy una obra maestra de la ciencia ficción y una de las pelis más terroríficas. La certeza de saber que más allá de las paredes de acero de una nave espacial o una estación no hay nada más que oscuridad y vacío resulta claustrofóbico. Dead Space bebe de esa fuente y nos mete en un survival horror que nada tiene a envidiar a sagas tan populares como Resident Evil. El aspecto visual es brutal y el juego de luces y sombras seguramente sea de lo mejorcito en los videojuegos de terror.


Mass Effect (2007, BioWare)


Me siento con confianza de decir que la segunda entrega es superior, pero no puedo restarle mérito a lo que BioWare consiguió con el primer Mass Effect. Este juego es como protagonizar una jodida superproducción de Jolibú, y unos de los puntos álgidos de los videojuegos cifi. En este caso tenemos una Space Opera espectacular y con altas dosis de acción —y parafernalia militar yanqui, no lo vamos a negar— que pone a nuestra disposición una galaxia entera poblada de especies alienígenas, todas ellas con su cultura y características identificativas. Este juego seguramente tenga uno de los universos más bien cuidados a nivel de historia.


BioShock (2007, 2K Boston)


Otro juego con tintes de terror, aunque esta vez situado bajo el mar —BOB-ES-PON-JA— y no en el espacio exterior. Este juego, con una clara influencia del biopunk, cuenta con uno de los argumentos más elaborados que hayáis visto y con una gran variedad de formas de encarar el juego mismo, combinando el shooter en primea persona con la jugabilidad del rol. Aclamado por la crítica especializada por su complejidad moral y diseño de escenarios, y ganador de los premios más prestigiosos del sector, BioShock es uno de los mejores videojuegos de todos los tiempos, así de simple.


EVE Online (2003, CCP Games)


Un videojuego diferente a lo que solemos encontrar dentro del género, EVE nos lleva a experimentar la complejidad de la exploración espacial en una suerte de Age of Empires espacial, donde la economía de nuestra forma de jugar se vuelve en un factor decisivo. En él podemos llevar a cabo actividades como el combate contra otros jugadores en linea, la piratería espacial o el comercio. EVE es además uno de los videojuegos que más han logrado fidelizar a sus jugadores, logrando el seguir gozando de relevancia más de una década después de su lanzamiento.


Half-Life (1998, Valve Corporation)


Considerado por muchos el mejor juego de ciencia ficción jamás creado, Half-Life redefinió la narrativa de este tipo de juegos hasta el punto de que muchos shooters en primera persona le deben parte de su razón de ser. A diferencia de los clásicos de los 90 como Quake o Doom, aquí no nos movemos por escenarios diseñados solamente para contener la acción mientras disparamos a cuanto bicho se nos cruza por la mirilla, sino que en todo momento estamos sumergidos en una historia que se va desarrollando en torno a nosotros y de la que somos participes directos. Su secuela, publicada en 2004, es incluso superior, y la tercera parte es de los videojuegos más esperados por los gamers.

EL ETERNO RETORNO


¿No es maravilloso? —exclamó ella proyectando los brazos en dirección al cielo sobre la ciudad muerta—. ¿Sabes dónde estamos?
—Sí. —Pym saboreó el regusto cobrizo de la sangre en su boca y escupió al suelo un nombre—. La Tierra.

Hace mucho tiempo, mil años en el futuro…
…tras una devastadora guerra, la Tierra es ahora una roca baldía. La humanidad se ha refugiado en Marte y las colonias mineras establecidas en las lunas de Júpiter y el cinturón de asteroides. La frágil existencia de los supervivientes se ve amenazada cuando la baliza de la Babieca, una nave que se creía perdida siglos atrás, es detectada en el último rincón del sistema solar en el que esperarían encontrarla; la Tierra. Nolan Solari, inquisidor de Marte, retomará una vieja cruzada familiar para desenterrar el misterio que este descubrimiento entraña.
Sobre los grandes desiertos de la Tierra sobrevive una gran ciudad flotante; Tarso. Sus habitantes creen ser los últimos supervivientes de la gran guerra e ignoran que una vez tuvieron las estrellas al alcance de la mano. Térica Oswald es una guardiana cuya fe en el orden y la jerarquía que rigen la ciudad es inquebrantable. Sin embargo, su mundo se ve alterado cuando le ordenan investigar el ataque sufrido en la superficie por un obrero de La Colmena, Aziz Sagan. Los dos deberán emprender un peligroso viaje para descubrir la verdad que se esconde tras la guerra y sus terribles consecuencias…
EL ETERNO RETORNO es la primera parte de una trilogía de ciencia ficción palomitera, un space opera que abarca más allá de los confines del espacio y el tiempo conocidos.

Disponible en papel por 12,50€ con un (click).
Disponible para KINDLE por 1,99€ con un (click).
Disponible en EPUB por 1,99 con un (click).
Pídelo DEDICADO a elastronautaimposible@gmail.com

¡¡¡Sorteo de EL ETERNO RETORNO!!!



¿Te gustan los libros? ¿Te gustan las cosas gratis? Entonces este sorteo es para ti. Con motivo del lanzamiento este próximo día 7 de diciembre de EL ETERNO RETORNO —y porque somos así de majetes— hemos decidido sortear un ejemplar ARC —así, por la cara, y eso que somos catalanes. Para participar lo único que tenéis que hacer es darle al ME GUSTA en la página de facebook de El astronauta imposible y… nada más. ¿Veis qué fácil?

El domingo realizaremos el sorteo ante notario —mi cuñado, que es de fiar y así lo tengo entretenido un rato— entre todos los seguidores de la página y anunciaremos el nombre del ganador.

¡Mucha suerte a todos!
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ACTUALIZACIÓN: Felicidades a EDGAR COTES, te llevas el ejemplar dedicado a casa.


THE EXPANSE: o por qué tenéis que dejar todo lo que estéis haciendo y ver esta serie ya mismo, sin excusas.


Una de las sagas literarias de ciencia ficción que sigo con auténtica devoción es The Expanse —me he leído las cinco novelas publicadas hasta la fecha; Leviathan Wakes, Caliban's War, Abaddon's Gate, Cibola Burn y Nemesis Games—, de James S.A. Corey. La forma en que conjuga la espectacularidad del space opera con algunos aspectos morales y políticos inherentes a la exploración y colonización espacial hace que sea para mí una de esas lecturas adictivas que uno no puede dejar. Por eso podéis imaginar las ganas que tenía de ver la adaptación televisiva producida por el canal Syfy —de los creadores de Sharknado…— y cuya primera temporada constará de 10 episodios basados en su mayoría en la primera novela. Tras ver el episodio piloto, todos mis miedos sobre si estaría o no a la altura de las novelas se han disipado. Estamos ante la que podría ser la mejor serie de ciencia ficción desde que Battlestar Galactica desapareciera de la pequeña pantalla.


La historia nos traslada doscientos años en el futuro, la humanidad a colonizado Marte y ha establecido colonias mineras en las lunas de Júpiter. Las relaciones diplomáticas entre los tres poderes de facto están al borde de una guerra abierta. Marte y la Tierra luchan por el control del sistema solar, mientras que la OPA —Outer Planets Alliance— vendrían a ser como los catalanes, reivindicando sus derechos ante el centralismo que los gobierna desde fuera y reclamando la independencia. Lo único que falta es una chispa que desate el conflicto. La trama sigue a tres personajes principales. El detective Miller (Thomas Jane), en la estación de Ceres, un borracho y corrupto policía al que encargan la búsqueda de Juliette "Julie" Andromeda Mao, hija fugada de un multimillonario de la Tierra. James Holden (Steven Strait), tripulante de la Canterbury, una nave encargada de transportar grandes bloques de hielo desde el cinturón de asteroides, y hombre más preocupado de disfrutar del sexo en gravedad cero que de escalar en la jerarquía de su nave. Por último Chrisjen Avasarala (Shohreh Aghdashloo), miembro de las Naciones Unidas  y encargada de lidiar con las tensiones entre la Tierra, Marte y el cinturón —personaje cuya trama pertenece a la segunda novela de la serie, Caliban’s War, pero que aporta la necesaria perspectiva terrestre a la trama. 


La sensación de realidad en los múltiples escenarios resulta loable. Esto no es Star Wars, sino un mundo que bien podría ser nuestro futuro dentro de unas cuantas generaciones. Las tensiones políticas, el racismo entre gentes de diversa procedencia y la soledad que transmiten los personajes no nos son ajenas. Los detalles están muy cuidados. Ceres se nos presenta como una comunidad viva y variada, con su propia lengua —a la que no dan subtítulos, algo arriesgado dado que muchas veces los espectadores no tienen paciencia para este tipo de detalles, pero que suma a la hora de ambientar la trama. Los habitantes del cinturón de asteroides tienen secuelas físicas propias de haber pasado sus vidas en baja gravedad. La Canterbury recuerda en algunos aspectos a la Nostromo, con una tripulación de ‘currantes’ que lo único que quieren es cobrar a final de mes y poder llegar a puerto cuanto antes mejor. No son héroes ni personajes idealizados, solo gente normal trabajando para ganarse la vida, con sus miserias y secretos. Mención aparte merece el modo en que los viajes espaciales están representados. Aquí no hay velocidad de curvatura, ni gravedad artificial. Los cambios de trayectoria y las aceleraciones que requieren las naves espaciales generan fuerzas G capaces de romperte los huesos si no estás sentado, atado y hasta las cejas de drogas. En este sentido, los ángulos de la cámara juegan a la perfección con unos escenarios en los que las palabras arriban y abajo carecen de significado. 


Pero The Expanse entiende que el futuro es un contexto y que el eje de la historia son los personajes. Thomas Jane clava el papel de Miller, un hombre de vuelta de todo, arisco con la gente que lo rodea, pero en el fondo noble. Holden es el héroe en potencia de la función e incluso empieza como todos los grandes héroes de la ficción; no queriendo serlo —hasta lo dice explícitamente. Avasarala, a pesar de que su rol es menor al menos en este primer episodio, tiene una dualidad muy interesante. Afable y cariñosa en el hogar, despiadada en el ‘mundo real’. El resto del reparto complementa los tres protagonistas, a la espera de tener su momento para desarrollarse como personajes. Habiendo leído los libros he de decir que encajan como un guante en la imagen que te haces al leerlos. 


Este es el tipo de serie de ciencia ficción que nos faltaba desde hacía demasiado tiempo, una reflexión sobre hacia donde nos encaminamos como especie con personajes de carne y hueso y un look elaborado. El 14 de diciembre se estrena la serie de forma oficial, pero ya podéis ver el piloto y dejaros absorber por esta historia.


Ciencia ficción para la investigación biomédica


El astronauta imposible se une al #GivingTuesday. Entre el martes 24 de noviembre y el jueves 3 de diciembre, todos los beneficios obtenidos por la venta de los títulos de nuestro catálogo se destinaran a la investigación biomédica que se lleva a cabo en el IRBB, Institut de Recerca  Biomèdica de Barcelona. Por ello, durante estos días nuestros libros estarán en “precio dinámico” en el portal de compra de libros electrónicos lektu, tú eliges cuanto pagas, tú eliges cuanto donas.

¿Qué libros?
Pandora Despierta, de Pau Varela. ‘’No fue una guerra. No hubo lucha alguna. A las doce de la noche de un domingo de octubre frío pero ordinario en todo lo demás, ni veinticuatro horas después del avistamiento de la primera nave, la humanidad pasó de dominar la tierra a ser una especie en peligro de extinción. Los ejércitos de la mayoría de potencias militares del planeta quedaron reducidos a cenizas durante las dos horas siguientes al primer contacto. Ni rebeliones, ni héroes, ni resistencia, ni grandes batallas. Simplemente el exterminio sistemático de toda una especie. Nosotros.”
Proyecto Marte, de LJ Salart. Sigue el camino alrededor de Usha Leber, la primera humana en respirar el aire de Marte de manera oficial. ¿Podrá seguir la paz en la Tierra cuando se haya completado su gran sueño compartido? La terraformación marciana. Humanos afrontando su futuro. Inteligencias artificiales y biotecnología. Vive la Era de Marte.
¿A qué precio?
Esto es lo mejor, tú decides cuando quieres aportar, por eso usamos la opción que nos ofrece lektu de precio dinámico. Destinaremos los beneficios íntegros a la iniciativa, descontados impuestos y el margen de lektu.
¿Por qué el IRBB?
Porqué nos va la ciencia ficción, y sin científicos investigando, no habría nada que ficcionar. Porqué sin científicos investigando, seguiremos padeciendo y muriendo de las mismas enfermedades. Y los escritores sólo queremos ver sufrir a nuestros personajes.

QUÉ ESTOY LEYENDO Y POR QUÉ DEBERÍAIS LEERLO VOSOTROS TAMBIÉN.


SIMULADOS: CUANDO LOS PROGRAMAS TENGAN DERECHOS 
de Marcos Martínez


Marcos tuvo el detalle de enviarme su libro de relatos sobre posibles futuros y no podría estarle más agradecido. A leerlo uno tiene la impresión de inmediato de que tras él hay mucho trabajo para convertirlo en algo más que una simple colección de relatos de ciencia ficción. Cada historia te plantea preguntas, juega con tus suposiciones sobre lo que nos depara el futuro y cual será nuestra relación —¿simbiótica?— con la tecnología. No son preguntas que nos queden lejos, puesto que la tecnología y los ‘gadgets’ que hemos ido inventando en las últimas décadas juegan ya un papel importantísimo en nuestras vidas —llevas una máquina en el bolsillo cada día, la pones al lado de tu cama por las noche, su pantalla es probablemente lo último que ves antes de dormirte y lo primero al abrir los ojos por la mañana. Además, cada texto viene acompañado de un código QR —o hipervínculo en la versión digital— a un foro donde poder debatir sobre las cuestiones que plantea. Es una muestra muy interesante de literatura 2.0. Os recomiendo que le echéis un vistazo.

PROYECTO MARTE 
de LJ Salart


¿Qué os puedo contar de esta novela que no os haya dicho ya? Conocí a Lluís a través de las redes sociales. Lo curioso del caso es que, a pesar de ser del mismo pueblo, y haber vívido los dos en Barcelona durante mucho tiempo, no fue ninguno de esos nexos los que nos unió, si no nuestra pasión por la ciencia ficción y el contar historias. PROYECTO MARTE nació como un relato serializado en el blog personal de Lluís, es allí donde pude empezar a leerlo y ahora estoy releyéndolo en su formato novela. A partir de una estructura más que original, se nos presenta la colonización y terraformación de Marte de una forma nunca vista en la literatura patria. Haber sido parte de la transformación de esos textos en una obra de carne y hueso —aclaración, el libro está hecho de papel, no se ha empleado a ningún animal en su elaboración— me llena de felicidad y me hace mantener la fe en que se puede crear una ciencia ficción española de calidad y capaz de llegar a los lectores que habitan fuera del nicho del género —que haberlos haylos. Mío es el prólogo —sí, esas páginas escritas al principio que todos os saltáis, esas las he escrito yo— y además Lluís ha querido formar parte de la familia de El astronauta imposible, esperemos que sea un pasito más hacia algo mucho más grande y mejor. Podéis empezar a leerlo gratis aquí, aunque os recomiendo que os hagáis con el libro en papel, que ha quedado muy chulo.

GOLDEN SON 
de Pierce Brown.


Hace un año más o menos leí RED RISING, la primera parte de la trilogía debut de Pierce Brown —sí, en otros lares los autores tienen permitido empezar sus carreras con sagas y trilogías sin que se les mire mal por ello— y me dejó una impresión más que positiva. Por eso cuando estuve hace unas semanas en Gigamesh no pude estarme de comprármela en papel —soy muy defensor de lo digital, pero también me encantan los libros en papel, lo sé, lo sé, soy una contradicción andante— y también me agencié la segunda parte de la trilogía, GOLDEN SON. Es una historia que adapta el relato de venganza al estilo de EL CONDE DE MONTECRISTO, de Alexandre Dumas, y lo sitúa en un planeta Marte dominado por una sociedad fuertemente divida en castas. Darrow, su protagonista, ha nacido en los estratos más bajos de su sociedad, esclavizado por un mundo del que no sabe nada. Su deseo de vengar la muerte de su mujer le llevará a infiltrarse entre los responsables de su muerte, para así poder derribar aquellos que sustentan el poder. Si sois de los que piensan que la ciencia ficción es solo naves espaciales y especulación sesuda, esta trilogía os agarrara por las pelotas y no os soltara hasta que supliquéis piedad. RED RISING está traducido al español y publicado por la editorial Molino, bajo el título de AMANECER ROJO.

Presentación PROYECTO MARTE

El pasado jueves día 5 de noviembre (remember, remember) LJ Salart presentó PROYECTO MARTE en la librería GIGAMESH de Barcelona. La velada, amenizada con buena cerveza y anxoves de L'Escala, fue un rotundo éxito. Si no pudisteis venir podéis verla íntegramente dándole al play a continuación. 


Por parte nuestra, darle las gracias a Alberto y a la familia Gigamesh por acogernos, no hay mejor lugar para presentar una novela.

Por qué necesitamos más diversidad en la literatura #WeNeedDiverseBooks


La conexión entre arte y sociedad es una de las más poderosas que existen en nuestro mundo. El arte es el espacio en el cual compartimos nuestras interpretaciones y experiencias sobre la realidad que nos rodea, negociamos nuestras diferencias y tendemos puentes que nos unen, señalamos con el dedo acusador aquellas faltas que cometemos a diario y representamos los ideales a los que deberíamos aspirar tanto individual como colectivamente. La literatura no es diferente en este sentido, nos contamos historias porque estas guardan el poder de darle forma a la sociedad y a nuestra propia identidad. Y aun así, muchas veces estas historias están encorsetadas y filtradas de forma sistemática para tan solo mostrar diferentes iteraciones de una misma realidad, una misma identidad considerada neutra solo por ser ‘mayoritara’. Pero ¿las historias de quién son contadas? ¿Quién queda desplazado por la falta de diversidad en la literatura?


Muchas veces encontramos barreras a la hora de ver representadas identidades no mayoritarias en las ficciones que consumimos, incluso en géneros que invitan a la inclusión de diversidad como la ciencia ficción o la fantasía. Un lector/a que no encaje en la identidad ‘neutra’ de hombre/blanco/occidental/heterosexual tendrá serias dificultades para verse representado/a en los libros que pueblan las estanterías de las librerías. La campaña We Need Diverse Books lleva ya tiempo trabajando a través de las redes sociales para concienciar a los lectores de todo el mundo de la necesidad de defender una literatura inclusiva en la que todas las identidades sean visibles, no solo las mayoritarias, con especial atención a los libros infantiles y juveniles. La diversidad en la literatura no es un tema baladí. Si en nuestras historias no somos capaces de representar la diversidad del mundo en el que vivimos, lo que acabaremos haciendo es desvirtuar la verdad. Si echamos la vista atrás, históricamente la literatura ha sido a menudo incapaz de incorporar esa diversidad de culturas, razas, géneros e identidades sexuales inherente a cualquier sociedad contemporánea. Los discursos políticos que han servido para marginar a la ‘diferencia’, también han convertido demasiado a menudo a la literatura en un mero títere para silenciar a las minorías de forma impune.


Cuando hablamos de diversidad en la literatura, no es simplemente una cuestión de convertir la raza o la sexualidad de los personajes en el eje de la trama. Que existan libros que pongan el foco de atención en estos aspectos es muy necesario, pero también hay que empezar a incluir personajes sin que su cultura, color de piel, orientación sexual o condición física se apodere de la narrativa. La diversidad es un elemento más a nuestra disposición a la hora de contar historias más ricas, más interesantes y que puedan conectar con un público más amplio. Nos permite también celebrar aquello que nos hace diferentes los unos de los otros, sin que esas diferencias nos definan o nos encasillen. Además, nuestros personajes se benefician de la inclusión de más capas a sus personalidades. En la ciencia ficción, por ejemplo, demasiadas veces hemos visto el espacio como un escenario poblado por una asfixiante mayoría de personajes blancos, occidentales, heterosexuales… Si como autor representas el espacio como un lugar homogéneo, lo que estás haciendo es adaptar consciente o inconscientemente un discurso político muy determinado. No representar la diversidad en la literatura no solo atenta contra la verdad del mundo en el que vivimos, sino que además es dañino a la hora de lograr que más gente se acerque a los libros y a las historias que cuentan. Si escribes para un público amplio, lo que conseguirás es que más gente se acerque a tus textos.


Algunas veces nos escudamos en las tendencias del mercado editorial para justificar la falta de diversidad, pero a pesar del mito que apunta a lo contrario, existe un interés activo por parte de los lectores en este tipo de historias. El mercado global lleva años dando indicaciones de un cambio en la mentalidad del lector que se ha visto reflejado en las listas de ventas y en los premios más prestigiosos. No es un hecho aislado que las publicaciones independientes hayan vivido un reciente auge. El último ganador del premio Hugo a la mejor novela está escrita por un autor chino, y autoras como Ann Leckie, Kameron Hurley, Jacqueline Koyanagi o Nnedi Okorafor han puesto patas arriba las ideas preconcebidas que tenemos sobre los roles que mujeres, minorías étnicas o incluso personajes con discapacidades pueden cumplir dentro de la ficción.

 

La literatura nos ayuda a comprender el mundo en el que vivimos y nuestra propia identidad. Cuando abrimos un libro lo hacemos, en parte, buscándonos a nosotros mismos en él, por lo que cuantas más voces seamos capaces de integrar a nuestra tradición literaria, cuanto más nos alejemos de la ‘ficción’ que propaga la ilusión de un mundo homogeneizado, más cerca estaremos de una literatura a la altura de lo que esperamos de ella. Por eso los autores tenemos la responsabilidad de hacer de nuestras obras lo más representativas posibles, y ya va siendo hora de que actuemos al respecto.




MIS 5 PELIS DE CIENCIA FICCIÓN IMPRESCINDIBLES DEL 2015

A falta de que llegue a nuestras pantallas el EPISODIO VII, y viendo los estrenos que quedan, se me ha ocurrido pasar revista a lo que ha dado de sí este 2015 en lo que a cifi fílmica se refiere. No soy especialmente partidario de los rankings de películas o libros, ya que se basan inevitablemente en criterios personales, así que estas son sencillamente mis 5 pelis favoritas, sin ningún orden en especial.

MARTE (Ridley Scott)
IMDB 8.3 / ROTTEN TOMATOES 93%


Adaptación de la fantástica novela EL MARCIANO, de Andy Weir, es la última cinta de este TOP-5 en estrenarse hasta el momento y una de las más exitosas en cuanto a su recibimiento por parte de la crítica y el público. El doctor Mann, digoooo… Matt Damon borda su ya característico papel de hombre al que hay que rescatar, acompañado de un elenco de secundarios de lujo (Jessica Chastain, Michael Peña, Sean Bean, Kate Mara…). Los que hayáis leído la novela sabréis que el material de partida da para una muy buena película, pero seguramente nadie se esperaba que acabara siendo una de las cintas de cifi más notables de los últimos tiempos. Lo más relevante para mí es la confirmación de Drew Goddard como a un guionista al que hay que seguir de cerca, y que Ridley Scott, a quien muchos quieren jubilar a sus casi 80 años, todavía tiene algún que otro as en la manga, motivo de alegría para los fans del género dado que ya ha anunciado que sus próximos proyectos seguirán dentro de la ciencia ficción (no más epopeyas bíblicas, por favor).


MAD MAX: FURY ROAD (George Miller)
IMDB 8.3 / ROTTEN TOMATOES 97%


La serie cinematográfica postapocalíptica por excelencia ha vuelto con fuerza de la mano de su creador, George Miller, otro veterano que este año ha demostrado que la edad no tiene por qué ser inconveniente a la hora de ofrecer entretenimiento palomitero del bueno. Es una peli que toca una sola nota, pero la toca a las mil maravillas. Tom Hardy toma el relevo del malogrado Mel Gibson (lo sé, no está muerto, pero su carrera sí) y acompaña entre gruñidos a la auténtica protagonista de la función, Charlize Theron. Una de las pocas películas que ha logrado últimamente sobrevivir a su propio hype desde que saliera el trailer, se ha convertido por méritos propios en uno de los estrenos del año sin que nadie se lo esperase. Sí que es cierto que la monocromía racial del film atufa un poco, pero al fin y al cabo la película es lo que es; una maravillosa persecución de hora y media con secuencias de acción 'analógica' como ya no se hacen.


TOMORROWLAND (Brad Bird)
IMDB 6.6 / ROTTEN TOMATOES 50%


Una de las decepciones, si tenemos en cuenta las listas de estrenos más esperados del año dentro del género, aunque vista en perspectiva merece ser rescatada. La película se estrenó rodeada de misterio en torno a su trama y con el hype de ir firmada por Brad Bird, junto a un elenco más que interesante encabezado por George Clooney. Sin embargo, lo cierto es que el resultado no ha sido ni mucho menos el esperado, siendo un batacazo en cuanto a recaudación en taquilla de refiere si tenemos en cuenta el presupuesto con el que contaba. Personalmente me gustó lo suficiente como para pasarlo bien viéndola e incluirla en este Top 5 por encima de otras cintas más taquilleras, pero mucho menos interesantes (a mi juicio, insisto). Tiene un cierto regusto a la ciencia ficción clásica por el tono naive de su narrativa, muy en la línea Disney, y el reparto está lleno de interpretaciones más que notables. Los efectos especiales son muy asépticos pero resultones, y parece más un seguido de primeros actos que no acaban de culminar nunca en un climax, pero el resultado es más dulce que agrio. Si esto no os convence, consolaros con el ya anunciado regreso de Brad Bird a la animación con LOS INCREIBLES  2 y la rumoreada secuela de EL GIGANTE DE HIERRO ***relee última frase, ejecuta facepalm y pega un trago sin fondo a su vaso de whisky salpicado de lágrimas***


EX MACHINA (Alex Garland)
IMDB 7.7 / ROTTEN TOMATOES 92%


Mi absoluta favorita de las 5, una auténtica obra maestra firmada por el debutante tras las cámaras Alex Garland (con una amplia trayectoria, eso sí, como guionista). Es una de las películas que mejor he visto tratar el tema de la inteligencia artificial, una historia de personajes más que de cifi pura y dura. Oscar Isaac, Domhall Gleeson y sobre todo Alicia Vikander bordan sus papeles y el final, aunque no del todo sorpresivo, te deja aferrado al sofá. Se trata de una historia sencilla y casi minimalista. Pocos personajes, escenario cerrado y una trama sustentada en los diálogos. Un claro ejemplo de que muchas veces se consigue más haciendo menos. Recomiendo muy mucho una doble sesión junto a HER, de Spike Jonze. Ya me daréis las gracias luego.


CHAPPIE (Neill Blomkamp)
IMDB 6.9 / ROTTEN TOMATOES 30%


Elección controvertida para cerrar el Top-5, lo sé, pero como he dicho antes este tipo de listas se basan siempre en el gusto personal que quien las elabora, así que a fastidiarse. Lo cierto es que la vi siendo consciente del recibimiento más bien frío que tuvo gracias a las redes sociales. Además, su director Neill una-de-cal-y-otra-de-arena Blomkamp tuvo la mala idea de anunciar el proyecto de ALIEN 5 al mismo tiempo que se estrenaba CHAPPIE, con lo que de repente lo que era una pequeña historia sobre un robot muy humano criado en las calles de Johannesburgo por una pandilla de raperos delincuentes (los geniales Die Antwoord), se convirtió en un juicio público sobre las habilidades de Blomkamp y lo acertado o no de poner en sus manos al famoso xenomorfo. La película dista de ser redonda, pero para mí sus logros son innegables. Blomkamp es un cineasta de grandes ideas, cuya habilidad a la hora de escribir los guiones de sus propias cintas no acompaña a su poderío visual. Pocos directores saben darle tanta solidez a los efectos generados por ordenador e integrarlos de forma naturalista en la realidad (aspecto en el que este año han fracasado grandes superporducciones como JURASSIC WORLD, o LA ERA DE ULTRÓN). Si algo hay que reconocerle es que sus tres films hasta la fecha tienen un sello distintivo, y eso hoy en día tiene mucho mérito. Como en el caso de Ridley Scott, un servidor tiene mucha fe puesta en él.

¿Qué os parece la lista? ¿Qué pelis (seguro que muchas) me he dejado? ¿Cuál es vuestro Top-5 cifi del año?

Qué estoy leyendo (y por qué deberíais considerar leerlo vosotros también)

Muy buenas a todos/todas/¿cosas? Este mes solo dos lecturas, después de la caña que me di el mes pasado me lo voy a tomar con calma, mientras preparo el lanzamiento de no sé qué novela sobre un retorno que además es eterno.

Vamos al lío.


Space opera palomitera, personajes estereotipados, mucha acción, jerga militar, aliens con muy mala leche y ninguna vergüenza de sí misma… no le pido nada más a esta novela y es justo lo que me está dando. Con algunas lecturas te tropiezas de forma inesperada y empiezas con ellas sin ningún tipo de expectativas. Cuando eso sucede, tienes muchos números de poder disfrutar plenamente de ellas. THE LAZARUS WAR: ARTIFACT es lo que es, no tiene pretensiones más allá de entretener con una trama que fácilmente podría haberse desarrollado en forma de videojuego. De hecho, estos días me encuentro jugando a la saga de MASS EFFECT y en mi little mind’s eye —o lo que es lo mismo, mi ojete mental— la novela de James Sawyer sucede en un universo paralelo a esta. Al ritmo que voy la terminaré en unos días, con eso queda todo dicho.



THE TRAITOR BARU CORMORANT es una de las novelas más anticipadas de este otoño, alabada por la crítica y muy recomendada por autores como Kameron Hurley. Se trata de una historia de rebelión desde las entrañas mismas del monstruo que se pretende destruir narrada de forma descarnada. No es una lectura agradable, ni mucho menos, eso lo puedes percibir desde las primeras páginas, pero si es una lectura adictiva, cosa nada fácil con una trama que gira sobre la economía y la política de un mundo de fantasía. Seth Dickinson, uno de los responsables de la parte narrativa del videojuego DESTINY, no se anda con remilgos a la hora de contar una historia brutal, así que no espero un final feliz cuando llegue al desenlace. Es además una lectura extremadamente interesante desde el punto de vista de la teoría postcolonial, sobre cómo los imperios someten al ‘Otro’ a base no solo de violencia física, sino también cultural, negándoles cualquier atisbo de identidad diferenciada. Si tienes alguna duda sobre si la fantasía puede ser empleada para analizar nuestra realidad y nuestra historia de forma seria, esta es tu novela.

Historia épica de la ciencia ficción (Parte II): la era de los magazines y el nacimiento del fandom (1926-1960).



A pesar de que a mitad de la segunda década del siglo XX ya habían aparecido varias obras de ciencia ficción en formatos tan diversos como el cómic, la novela, el cine y la radio, la cuna por excelencia del género en sus inicios fueron sin duda los magazines especializados que vieron la luz entre 1926 y 1960. Revistas como Amazing Stories y Astounding Science Fiction jugaron un papel crucial a la hora de crear una tradición y un discurso diferenciados de los demás géneros literarios, y lograr que la ciencia ficción fuera de alguna manera consciente de sí misma. Si hoy en día existe un espacio propio para que autores y artistas trabajen la narrativa cifi con el apoyo de una comunidad de lectores activa y fiel es en gran parte gracias a las bases que se sentaron en las páginas de los magazines.

La primera de estas publicaciones fue la fundada por Hugo Gernsback, Amazing Stories. Anteriormente, en el siglo XIX y principios del XX, varias revistas literarias habían publicado relatos de ciencia ficción —o de temáticas precursoras de esta— tanto en los Estados Unidos como en Gran Bretaña, Suecia y Alemania. A su vez, autores como Edgar Rice Burroughs habían visto ya su obra publicada en las denominadas revistas pulp. Pero Amazing fue la primera en dedicarse exclusivamente a relatos de aventuras espaciales o con tramas construidas alrededor de algún elemento científico o tecnológico. A Gernsback se le atribuye la acuñación del termino science fiction —o scientifiction, como la llamó originalmente. En esa línea editorial, Gernsback recuperó relatos de Jules Verne, H. G. Wells y Burroughs entre otros, pero no tardó en lanzar a autores nuevos. La línea editorial de Amazing se basaba en el romance científico, un género narrativo del que Verne y Wells eran sus más claros exponentes. Gernsback ambicionaba que su revista asimismo divulgara conocimiento científico en una forma disfrutable por el lector medio, más lúdica que didáctica, pero siempre arraigada en el realismo —no en vano la divulgación científica ha estado ligada al género a lo largo de su historia, desde el mismo H. G. Wells, quien colaboró en publicaciones científicas, hasta científicos que, como Carl Sagan, han tratado de hacer la ciencia accesible al gran público a través de la ficción. Para conseguirlo, Gernsback animaba a sus autores a emplear arquetipos de otros géneros populares como el relato de aventuras, generalmente ambientado en un planeta exótico, o la narrativa de misterio elaborada en torno a un problema científico que requería ser solucionado. Otra de las fuentes de materia prima literaria fue el Western americano clásico, que dio lugar a uno de los subgéneros de la ciencia ficción más populares; el space opera. Doc Smith fue uno de sus precursores, con su serie de relatos protagonizados por Skylark y Lensmen. Sus tramas solían involucrar a un héroe arquetípico luchando contra una banda de forajidos —piratas espaciales— con la ayuda de algún nativo —alienígena— y salvando a la damisela en peligro de rigor. A pesar de la tosquedad de sus historias y personajes, algunas de las técnicas empleadas por Smith todavía siguen vigentes en la ciencia ficción contemporánea.



La popularidad de Amazing Stories estimuló la creación de otras revistas dedicadas a la ciencia ficción. Entre todas ellas la más relevante seguramente fuera Astounding Stories —más tarde llamada Astounding Science Fcition and Facts, fundada en 1931. Con la llegada a la dirección de la revista en 1937 de John W. Campbell, la Edad de oro de la ciencia ficción se forjó en sus páginas, ya que fue en ella donde muchos de los grandes nombres del género empezaron a despuntar. Campbell se convertiría en una de las figuras más influyentes en la historia de la ciencia ficción, defendiendo una prosa sin aspavientos y censurando los que él consideraba ‘misticismo’. Al mismo tiempo, sus autores debían ser estrictos sobre la plausibilidad de la ciencia y la tecnología descritas en sus relatos, anteponiendo incluso esta a la caracterización de los personajes. Uno de los mayores méritos de Campbell, a su vez deudor de una fórmula original ideada por Gernback, fue la inclusión de una sección en la que se publicaba cartas de los lectores. Las discusiones llevadas a cabo en ella fueron el primer intento de crear un cuerpo crítico dedicado al estudio y análisis del género mismo —no muy diferente de lo que sucede hoy en día con los blogs. Algunos de los fans que escribían a la revista acabaron siendo autores publicados por la misma, tales como John Wyndham e Isaac Asimov. A través de este intercambio también se produjo algo no muy frecuente en otros campos de la literatura. Los mismos autores participaban de ese diálogo con los lectores y hasta organizaban reuniones con ellos, dando lugar a los primeros clubs de fans y asociaciones, creando la figura de un lector especializado que no era un mero consumidor pasivo, sino un participante en el proceso de creación. En esa misma época otro de los subgéneros más característicos de la ciencia ficción empezó a desarrollarse, la novela distópica. Ninguneada en un primer momento por la crítica establecida precisamente por su contenido cifi, obras como Brave New World (1932) de Aldous Huxley acabarían ayudando a acercar la ciencia ficción a la literatura considerada más ‘seria’, al tiempo que influenciarían al género en sus retratos de las sociedades futuras.

En la década de los 40, y bajo la supervisión de Campbell, algunos autores empezaron a emplear métodos científicos e introducir las innovaciones tecnológicas no solo como meros elementos exóticos en la trama, sino también como un medio para tratar temáticas más serias como la moralidad de la sociedad y el individuo. A raíz de ello, muchas de las obras que conformaron la Edad de oro del género y que acabaron por convertirse en referentes fueron publicadas primero en Astounding. Fundation (1942-47), de Isaac Asimov, y Dune (1963-64), de Frank Herbert, son solo dos ejemplos. Al mismo tiempo que Campbell perfeccionaba el género más allá de los principios postulados por Gernsback, otro grupo de autores empezaron a experimentar con la faceta literaria de la ciencia ficción al margen de los magazines mayoritarios, menos interesados en explorar las posibilidades de la técnica narrativa. Ray Bradbury y Cordwainer Smith encontraron acomodo en publicaciones menores mientras daban forma a una voz más personal, hasta que en la década de los 50 este tipo de narrativa pasó a un primer plano con la aparición de revistas como Galaxy Science Fiction, fundada por Harold L. Gold, y el creciente interés de las editoriales por publicar novelas de cifi. En las páginas de Galaxy, y de la mano de Gold y también Frederik Pohl, nacieron novelas como Demolished Man (1953), de Alfred BesterFarenheit 451 (1953), de Ray Bradbury —cuyo origen se encuentra en el relato ‘The Fireman’— y More Than Human (1953), de Theodore Sturgeon. Otros autores como Philip K. DickKurt Vonnegut Cordwainer Smith también publicaron relatos en ella sin poner tanto énfasis en la plausibilidad científica y aproximándose más a la literatura popular. 


A finales de los 50, la ciencia ficción publicada en magazines rivalizaba ya con géneros literarios más tradicionales y, con la llegada de la década de los 60, el género eclosionó y abandonó el confinamiento de las publicaciones periódicas, asentándose definitivamente como categoría reconocible en las librerías. Los magazines que lograron sobrevivir lo hicieron ya convertidos en publicaciones mensuales más similares a las antologías de relatos que a los magazines pulp originales.

Bibliografía:
-Bleiler, Everett F. Science-Fiction: The Early Years. Kent, OH: Kent State University Press, 1990.
-Clute, John and Nicholls, Peter, eds. The Encyclopedia of Science Fiction. London: Orbit, 1993.
-Del Rey, Lester. The World of Science Fiction: The History of a Subculture. New York: Del Rey, 1977.

-James, Edward and Mendlesohn, Farah, eds. The Cambridge Companion to Science Fiction. Cambridge: Cambridge University Press, 2003.

Otoño en Marte



El próximo mes de octubre será muy especial para quien os escribe. Primero, el jueves día 1 se estrena en las américas THE MARTIAN, la adaptación de la novela de Andy Weir dirigida por Ridley Scott —¡biendele!—, protagonizada por Matt Damon —¡biendele!— y escrita por Drew Goddard —¡biendele!—. ¿Qué? ¿Que quién es Drew Goddard? Nada, nadie importante, solo el creador de la serie de DAREDEVIL. El domingo 4 es mi cumpleaños. Este año me toca cumplir una cifra redonda —cosa que solo logro hacer más o menos cada diez años—, llego por fin a los 30, esa edad mágica en la que a los hombres se nos acaban de bajar los testículos hasta la altura de las rodillas. No podría estar más ilusionado ante la perspectiva de lo que me espera. Además, Ana y yo tenemos planeada ya nuestra escapadita al Festival de Sitges —si tenéis pensado ir y os encontráis con un tipo barbudo extremadamente atractivo saludadme. Y por último, en octubre llega algo que me hace especial ilusión. Por fin verá la luz PROYECTO MARTE, opera prima de LJ Salart. Empezaremos el mes en Marte y lo acabaremos de nuevo en el planeta rojo ¡¡¡FULL CIRCLE!!!

El PROYECTO MARTEleer avance aquí— es, a pesar de que su autor no sea anglosajón, una novela de ciencia ficción de gama alta, cosa que no es común encontrar en una primera novela. He tenido la fortuna de poder leerlo desde que era un relato episódico en el blog de su autor y os puedo prometer que LJ nos mostrará el planeta Marte como pocas veces lo hemos visto, poblado por personajes que respiran, aman y padecen. A pesar de tratar con escenarios muy localizados, el alcance de los sucesos que narra es universal. Además su presentación, el cómo juega con la multiplicidad de voces y la atemporalidad de las historias que lo pueblan, supone un soplo de aire fresco en un género patrio bastante apático y reacio —irónicamente— a sacudirse de encima convencionalismos. Pero lo realmente interesante de esta novela es que no solo está dirigida a los fans de la ciencia ficción, sino que tiene esa vocación transversal que tanta falta hace en estos tiempos para poder asomar la cabeza fuera del nicho del mundillo y atraer a lectores poco dados a acercarse al género. Tengo ya ganas de tenerlo en papel para poderlo disfrutar en su totalidad y del tirón.

El PROYECTO MARTE es además un nuevo miembro de la familia de EL ASTRONAUTA IMPOSIBLE, ya que LJ y yo queremos utilizar esta plataforma para poder sacar adelante nuestros proyectos con la libertad necesaria para poder disfrutar al máximo del proceso de creación. Esperamos poder compartir con vosotros las historias que nos apasionan.

Con todo, octubre se plantea como un mes que promete ser memorable. No sé vosotros, pero yo pasaré mi otoño visitando Marte —con escala en Sitges—, y perdiéndome entre sus dunas rojas y abismos rocosos.